por Pedro Siwak
En octubre Brasil debe decidir quién sustituye a Lula, que tras ocho años de gobierno ha conquistado unos índices de popularidad nunca vistos, un 80 por ciento de aprobación y ha conseguido un escenario económico sólido y un liderazgo internacional.
"El PT no hubiese existido sin la ayuda de millares de curas y comunidades cristianas de Brasil, le debe mucho al trabajo de la Iglesia, ala teología de la liberación, a los sacerdotes progresistas. Todo ello contribuyó a mi formación política, a la construcción del PT y a mi llegada al poder. Mi relación personal con la Iglesia católica ha sido y sigue siendo muy fuerte, pero somos un país laico, tratamos a todas las religiones con respeto"
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